Reflexión crítica sobre el libro de Daniel Cassany Describir
el escribir. Cómo se aprende a escribir,
pp. 119-137 Barcelona: Paidós.
Cuando nos enfrentamos a la tarea de la creación de un texto escrito, podemos hacerlo de dos maneras, de forma impetuosa y carente de reflexión o de forma comedida y profundamente meditada. ¿Se elige el modo de afrontar la creación de un texto? Según Cassany, la experiencia y la competencia se inclinan hacía la reflexión y la planificación, mientras que la inexperiencia se apoya en la impetuosidad. Es innegable que, salvo determinados sectores profesionales, no vivimos en una sociedad que nos exija realizar el ejercicio de la creación literaria, incluso me atrevería a decir que nos lo impide. Publicar en Facebook o en los blogs personales parece ser la máxima expresión de nuestras manifestaciones escritas.
Cassany nos muestra diversos estudios y experimentos realizados con escritores profesionales y amateur y consigue aglutinar las claves de la buena expresión escrita:
- Pensar en los lectores.
- Planificar.
- Releer, revisar, retocar.
- Fondo versus forma.
- Proceso creativo recursivo versus lineal.
- Resumir, esquematizar, hacer borradores.
- Usar estrategias de apoyo y datos complementarios.
¿Realmente podemos exigir a alumnos de Primaria que tengan en cuenta todos estos factores cuando se disponen a escribir un texto? Quizá debamos plantear el proceso de aprender a escribir como algo progresivo, en el que los alumnos se puedan lanzar "a chorro" a mover el bolígrafo y así perder el miedo al papel en blanco, para posteriormente ir introduciendo estrategias que les ayuden a perfeccionar su técnica creativa.
Bajo mi punto de vista es innegable que a escribir se aprende escribiendo, no memorizando una serie de "claves de la buena escritura". Tirémonos a la piscina y poco a poco seremos capaces de flotar, de nadar a crol y finalmente hacer unos largos a mariposa. Animemos a nuestros alumnos a que experimenten,a que creen, a que se expresen y se relacionen con ellos mismos y con el mundo que los rodea; esto les dará la confianza necesaria para aplicar, sin problemas, las estrategias del proceso de composición que nos propone Cassany.
Escribe y expresa en Primaria
sábado, 12 de diciembre de 2015
Actividad: Sueña y escribe
Vamos a realizar una divertida actividad para trabajar la expresión escrita. El objetivo es escribir un relato corto basado en un sueño que hayamos tenido. Puedes ver ejemplos parecidos en el siguiente link.
Un escritor que escribe desde los 7 años ha grabado un vídeo contando su experiencia en la creación de relatos a partir de sueños. También ha querido darte algunos consejos para que disfrutes de esta actividad. Para verlo pincha aquí.
Vas a necesitar los siguientes materiales:
- Un cuaderno que te guste
- Un bolígrafo de tu color favorito
- Una cama
Para hacer la actividad tienes que seguir los siguientes pasos:
1. Antes de acostarte, deja en tu mesilla de noche un cuaderno y un bolígrafo.
2. Duérmete y sueña.
3. Cuando te despiertes anota en tu cuaderno lo que recuerdes de lo que hayas soñado durante la noche. No importa que carezca de sentido, apunta los recuerdos que tengas, cierra el cuaderno y vete al colegio.
4. Cuando vuelvas del colegio, coge los apuntes que hiciste de tu sueño e intenta convertirlos en un relato corto de una o dos páginas. Ya tienes las ideas clave de tu relato, lo único que queda por hacer es unirlas dándole sentido a la historia.
5. Revisa tu relato y haz los cambios que sean necesarios para que la historia sea coherente.
6. Asegúrate de que está bien escrito y corrige las faltas de ortografía.

¡No olvides usar tu imaginación!
Un escritor que escribe desde los 7 años ha grabado un vídeo contando su experiencia en la creación de relatos a partir de sueños. También ha querido darte algunos consejos para que disfrutes de esta actividad. Para verlo pincha aquí.
Vas a necesitar los siguientes materiales:
- Un cuaderno que te guste
- Un bolígrafo de tu color favorito
- Una cama
Para hacer la actividad tienes que seguir los siguientes pasos:
1. Antes de acostarte, deja en tu mesilla de noche un cuaderno y un bolígrafo.
2. Duérmete y sueña.
3. Cuando te despiertes anota en tu cuaderno lo que recuerdes de lo que hayas soñado durante la noche. No importa que carezca de sentido, apunta los recuerdos que tengas, cierra el cuaderno y vete al colegio.
4. Cuando vuelvas del colegio, coge los apuntes que hiciste de tu sueño e intenta convertirlos en un relato corto de una o dos páginas. Ya tienes las ideas clave de tu relato, lo único que queda por hacer es unirlas dándole sentido a la historia.
5. Revisa tu relato y haz los cambios que sean necesarios para que la historia sea coherente.
6. Asegúrate de que está bien escrito y corrige las faltas de ortografía.

¡No olvides usar tu imaginación!
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